Aunque me pilla justo enfrente, la verdad es que hasta ahora había estado un poco desganado para usar la piscina. No me gustan mucho las piscinas públicas, no me relajo tan a gusto como en una privada. Aunque tampoco es que se llene demasiado de gente la piscina de la urbanización. En fin, rarezas mías.
Pero esta noche me he animado a bajar al anochecer. Me encanta bañarme en las noches de verano. Te bañas solo y te quedas la mar de relajado y fresco. Creo que no estoy aprovechando a fondo las ventajas de vivir aquí pero, a solas, uno se anima a hacer menos cosas.
En cualquier caso, esta ha sido una apacible noche de verano.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario