Hoy he recibido la quinta o sexta carta en poco más de un mes de un banco virtual llamado Capital One. Siempre para lo mismo: para ofrecerme una tarjeta VISA.
Cada carta era distinta, distinto papel, distinto tipo de sobre. Una hasta venía en una cajita de cartón. Al principio había sido preseleccionado, luego me habían aprobado el crédito, luego me habían tocado nosequé condiciones especiales por sorteo, luego había sido seleccionado para nosequé. Las primeras las guardé para analizarla y estudiar las condiciones cuando tuviese más tiempo pero, cuando ví qué tipo de empresa era, las tiré y el resto ni las leo. Lástima, ahora me gustaría tenerlas todas para hacerles una foto y que viéseis la variedad.
Una empresa que usa ese tipo de técnicas comerciales no es fiable. Pero además de poco fiables, deben ser tontos perdidos. Si no he aplicado a su tarjeta tras la segunda carta, ¿qué les hace pensar que lo haré tras la quinta o sexta?
A lo mejor un día me vuelvo (más) tonto y me apunto a Capital One.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario