Me siento como si trabajase en Google, en mi empresa tenemos hasta un gimnasio. Dada la cantidad de obesos obesísimos que hay entre los operarios, pensaron que era buena idea hacer un circuito para que la gente camine:
No sé qué parte de la idea es más estúpida, pero el caso es que jamás he visto a nadie servirse de “las instalaciones”.
viernes, 3 de agosto de 2007
El gimnasio de mi empresa
Publicadas por
el autor
:
9:49 a. m.
Etiquetas: Vida cotidiana
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario