Aprovechando el puente de Thanksgiving, este año decidí dejar el pavo y la salsa gravy atrás para irme a San Francisco, que es una ciudad que siempre había querido visitar.
Aparte de las maravillas de la ciudad, la primera alegría al llegar fue el clima. Salir del frío y la lluvia de Indiana y encontrarse sol y gente en mangas cortas en pleno Noviembre es una inyección de moral para alguien tan "fotosensible" como yo.
Así que desistí de visitar el SFMOMA, tenía que pasar el máximo de tiempo posible al exterior. Seguro que me dejé otras cuantas cosas interesantes atrás pero, por si alguna vez vas, te relaciono -en orden aleatorio- algunos de los hitos que más me gustaron de San Francisco: verlo en toda su grandeza y esplendor. Hacia la época del verano corres el riesgo de encontrarlo completamente tapado por la niebla. El Oakland Bay Bridge al atardecer no le va mucho a la zaga en majestuosidad.
Además de multitud de otros rincones que no me voy a alargar describiendo. Solo mencionar Molinari's Deli, un ultramarinos italiano con simpáticos dependientes donde puedes hacerte un bocata con una impresionante selección de magníficos productos italianos, lo mejor tras nuestros ibéricos. Se me caía la baba.
Lo único que no recomiendo es Civic Center. Mucha gente de mala calaña (políticos municipales y drogadictos).
Y no, Alcatraz no me llama la atención. Me parecen unas simples ruinas cargadas de fetichismo. Ir a San Francisco con tiempo limitado y gastarlo allí no me parecía eficiente.
sábado, 24 de noviembre de 2007
San Frasquito
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10:25 a. m.
Etiquetas: EE.UU.
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