Este año pasé la Navidad a unos 8,500 km de casa. No hubo anuncio de El Almendro que valiese.
Es una sensación extraña la de no pasar estos días con la familia por primera vez. Se echa de menos al personal. Pero no se echa tanto de menos el frío o estar encadenado a la mesa camilla con el brasero. En Canadá el frío está institutonacionalizado (no las cuentes, son 22) y todo está preparado para él. Vamos, que se pasa menos frío. De todos modos, tampoco fueron unas Navidades muy gélidas.
Resumiendo mucho, podría resaltar de estos días:
- Visita a la estación invernal de Cypress. La nieve hay que ir a buscarla para disfrutarla; lo puñetero es cuando ella viene a tí.
- El precioso puente colgante de Capilano. ¡Y lo crucé con los ojos abiertos! Soy un machote.
- Encontrarse un complejo de lujo que se llama "España Condominiums". Con EÑE y todo.
- Isla Galiano, que recibe el nombre de un paisano egabrense.
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1 comentario:
Esta navidad sí que toca en Cabra eh!! pues yo si he hecho de menos ponerme con el braserito eh!! es algo que me encanta... toda la tarde aperreado con el braserito jaja.
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