En el pueblo donde trabajo hay un cierto número de gente con ascendencia alemana. Alguna vez me ha pasado que he llamado a alguno pronunciando su apellido en alemán (no es que sepa alemán, pero conozco un poco de la fonética...) y me miran con cara de vaca. Si no lo dices con pronunciación inglesa, no saben de qué estás hablando. Es un poco triste que no sepan ni cómo se pronunciaba originalmente su propio apellido.
Bueno, debido a esta ascendencia alemana, se celebra todos los años un Oktoberfest. Normalmente trato de salir del pueblo tan rápido como uno trata de salir del trabajo. Pero este año decidí ir a echarle un vistazo.
Este Oktoberfest guarda tanto de alemán como la pronunciación de sus apellidos. Son dos calles donde hay puestos de comida que venden todo tipo de comida "churripuerca" como pizzas y hamburguesas. Solo hay un mínimo de cosas que te hacen pensar en Alemania.
Uno se dice que al menos habrá cerveza en calidad, variedad y cantidad. Pero no. Solo puedes beber cerveza en un recinto vallado que habilitan en un aparcamiento. Dentro no hay nada, lo único que puedes hacer es beber. Es rarísima la sensación de estar enjaulado y beber sobre el asfalto del aparcamiento. Para beber, solo hay 2 o 3 marcas de cerveza-agua americana y una sola marca alemana que ni siquiera es buena.
Lo más interesante del día fue el concurso de comer salchichas. Toda una exhibición de las gentes mas selectas del lugar. Al final ganó el campeón vigente con 17 salchichas (no recuerdo en cuánto tiempo).
Ah, también estuvo bien el miniconcierto de música hillbilly o blue grass. Todos los grupos eran profundamente religiosos. Uno de ellos estaba formado por los miembros de una familia. Los niños no iban a la escuela porque los padres preferían educarlos en casa. Parecía una familia agradable, pero no me parece sano...
sábado, 6 de octubre de 2007
Oktoberfest en Indiana
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11:08 p. m.
Etiquetas: Indiana
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