Este fin de semana decidí hacer turismo por Columbus. Fui a visitar la antigua mansión del rico fundador de un banco que tiene su origen en esta ciudad. Se da la circunstancia de que el chófer de este banquero fue el fundador de Cummins, una importante multinacional en el sector de los motores diesel, también con sede en Columbus. La empresa la fundó con el dinero que le prestó este banquero/patrón.
Volviendo a la casa del banquero (llamado Irwin), no sé si aún pertenece a la familia Irwin o a la comunidad, pero algunos días a la semana su bonito jardín tiene las puertas abiertas a todo el que quiera pasar.
El tal Irwin quiso darle un aire europeo al jardín. Más belleza y menos funcionalidad. Para lograr esto, además de fuentes, se colocaron algunos pedestales con bustos de aire clásico. Pero los bustos eran meramente decorativos, no para honorar a nadie. Por eso no tienen placa identificativa. Como si el dueño o el arquitecto simplemente hubiesen encargado "unas estatuas clásicas para el jardín", sin más.
Primero me pareció reconocer una estatua de Sócrates pero, más adelante en mi paseo, me topé con esta estatua de mi admirado paisano Séneca. Me pregunto si el rico banquero sabía que tenía la estatua de un estoico en su jardín.
sábado, 16 de agosto de 2008
Séneca en Indiana
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jueves, 14 de agosto de 2008
El coche anónimo
Hojeando una revista para profesionales del sector del automóvil, dí con este anuncio de una empresa alemana:
¿Os suena el coche de la foto?
¿Hay algo que os llame la atención?
Parece que gusta el diseño de los Seat (que aquí pronuncian 'sit'), pero no gusta tanto la marca... A un Audi nunca le habrían borrado los aritos :-)
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domingo, 10 de agosto de 2008
¿Me parezco a Abraham Lincoln?
Lo de las placas de matrícula en Norteamérica es curioso. Todos hemos visto en la tele esas placas tan coloridas, con dibujitos o con numeraciones personalizadas como "BLONDE" o "BUSHLIES", etc.
Evidentemente, por estas numeraciones personalizadas hay que pagar extra (unos $50/año en Indiana) y no están permitidas las palabras soeces.
Luego están las placas con numeración convencional pero con diseño espec
ífico de alguna entidad. Por ejemplo, con permiso del estado, la asociación de veteranos de guerra puede sacar un diseño propio de placa. Cualquier ciudadano puede elegir placas con ese diseño pagando un extra y parte del dinero va a la asociación.
Y, finalmente, el estado propone un par de diseños estándar, que se pueden elegir sin costo adicional y que cambian cada cierto tiempo.
Este año, cuando fui a renovar mi matriculación, decidí cambiar de placas. Para celebrar el bicentenario del nacimiento de Abraham Lincoln (1809), el estado de Indiana había sacado unas placas conmemorativas. Indiana tiene reputación de ser un estado aburrido que no tiene nada especialmente notable que ofrecer al turista. Como Lincoln es uno de los presidentes más respetados en el país, para "trincar" un poco de protagonismo Indiana se agarró al hecho de que pasó 14 irrelevantes años de su juventud en el estado (ni siquiera nació en Indiana).
Las placas no eran muy bonitas pero, como tengo un coche bastante vulgar y era consciente de que poca gente eligiría esas placas, opté por distinguir mi coche con una de ellas.
Todo esto para contar que, poco después, tras circular un rato detrás de mí, un amigo me hizo el comentario jocoso de que el dibujo en mi placa se parecía a mi propia persona. Os dejo aquí la foto para que vosotros mismos juzguéis:
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